La Radio Antigua a válvulas es quizás
uno de los objetos coleccionables con mayor dimensión histórica
del último siglo. Ha marcado hitos en la historia de la
tecnología, en los últimos cien años no hubo
evento político o social, en los no fuera la protagonista
de primer orden y hasta hoy en día escuchamos radio por
internet. Coleccionar Radios Antiguas, es coleccionar fragmentos
de historia tecnológica, social y política de la
humanidad del último siglo.
Un coleccionista de Radios Antiguas conjuga la
sensación de revivir el pasado y admiración por
su estética. Estas dos apreciaciones hacen que se mantenga
el interés por su adquisición, restauración
y utilización.
En los principios y mediados del siglo XX, cuando
comenzaron a funcionar estos aparatos maravillosos, era una tradición
que la familia se reuniera alrededor de la radio para compartir
un momento de recreación y distracción para poder
escuchar noticias, radioteatros, música y otros programas
de la época y cuando se habilitó la onda corta, el mundo entraba por sus oídos magicamente...
Las imágenes que se muestran en la presentación del sitio muestran diales de viejas radios de los años 30 a los 60. Eran hechos en serigrafía, sobre placas de vidrio o celuloide.
Muchas veces, especialmente en los radiorreceptores más antiguos, el dial era circular, en los que el plástico ya es moldeado. Eran iluminados por detrás y proporcionaban una magia colorida y luminosa en la habitación. Acompañaba en el panel, algunas veces, el recordado "Ojo Mágico", una luz verde que variaba según la intensidad de la estación recibida.
Para el coleccionista, encender una radio es
la sensación de transportarse y revivir aquellas épocas.
Por lo general los coleccionistas tienden a encender de forma
habitual las radios, para darle una utilidad sonora y para poder
mantener vivo el equipo eléctrico, ya que la no utilización
lleva el deterioro de algunas piezas.