Hasta la llegada del televisor,
la radio era el aparato más apreciado en los hogares. Noticias,
programas de deporte, de música, radionovelas, concursos,
cuentos infantiles, anuncios…, formaron parte durante años
de la vida diaria.
La influencia de la radio
llegó a tal punto que, en 1938, cuando Orson Wells, famoso
actor y director de cine, radió la obra de ciencia-ficción
titulada La guerra de los mundos (cuyo autor es H. G. Wells),
en la que los extraterrestres invadían la Tierra, cundió
el pánico entre los oyentes, que creyeron estaba sucediendo
en realidad.
Orson Welles había adquirido
cierto prestigio dramatizando algunas obras como Los Miserables
en programas de radio, de modo que en julio de 1938 el Columbia
Broadcasting System (CBS) le ofreció realizar un programa
semanal en la cadena dramatizando obras. De este modo, Howard Koch,
que escribiría más tarde el guion de Casablanca,
adaptaba obras como Drácula o El Conde de Montecristo
y Welles las interpretaba. En la emisión de La Guerra
de los Mundos Welles interpretaba al profesor Pierson, el científico
que explicaba lo ocurrido, mientras que también participaba
un actor imitando al periodista Carl Philips. La emisión
empezaba así: Señoras y señores, les presentamos
el último boletín de Intercontinental Radio News.
Desde Toronto, el profesor Morse de la Universidad de McGill informa
que ha observado un total de tres explosiones del planeta Marte
entre las 7:45P.M. y las 9:20P.M.
Inmediatamente pasaban a la banda
de música supuestamente desde el Hotel Park Plaza, y periódicamente
la interrumpían para informar de la ficticia invasión
marciana. Una de las intervenciones del personaje Carl Philips desde
Grovers Mill, Nueva Jersey, era:
Señoras y señores, esto es lo más terrorífico
que nunca he presenciado... ¡Espera un minuto! Alguien está
avanzando desde el fondo del hoyo. Alguien... o algo. Puedo ver
escudriñando desde ese hoyo negro des discos luminosos...
¿Son ojos? Puede que sean una cara. Puede que sea...
Los oyentes que sintonizaron la
emisión y no escucharon la introducción pensaron que
se trataba de una emisión real de noticias, lo cual provocó
el pánico en las calles de Nueva
York y Nueva
Jersey (donde supuestamente se habrían originado los
informes). La comisaría de policía y las redacciones
de noticias estaban bloqueadas por las llamadas de oyentes aterrorizados
y desesperados que intentaban protegerse de los ficticios ataques
con gas de los marcianos. Al día siguiente saltaron protestas
exigiendo responsabilidades y una explicación, de modo que
el propio Orson Welles pidió perdón por la broma de
Halloween, considerada una burla por los oyentes. |